Imágenes limpias de producto, generadas por tu agente de IA
Cómo las tiendas online y quienes hacen dropshipping convierten fotos flojas del proveedor en imágenes que sí venden.
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La primera imagen decide la venta
En Amazon, en MercadoLibre o en tu propia tienda, el cliente ve primero una miniatura diminuta en el móvil. Si esa imagen está oscura, tiene marca de agua o un fondo distinto al de las demás, el dedo sigue bajando y ni siquiera entra en tu ficha.
El proveedor casi siempre manda las mismas fotos que reciben todos los demás vendedores. Compites con quince tiendas que muestran exactamente la misma imagen, así que nada te distingue salvo el precio, y competir solo por precio es agotador.
Rehacer esas fotos con un fotógrafo no sale a cuenta cuando tienes decenas de referencias. Por eso tiene sentido pedírselas a un agente de IA a partir de una foto de referencia.
Cómo genera las imágenes tu agente
Figgshield es un conector MCP. Tu agente se conecta a https://api.figgshield.ai/mcp y le pide que cree la imagen. Funciona con Claude en escritorio y en Claude Code, con Cursor, con Windsurf y con ChatGPT en modo desarrollador con un plan de pago, y con cualquier otro agente MCP.
El modelo de imagen es Nano Banana 2, de Google. Le pasas una foto de referencia del producto y una descripción corta del fondo y el encuadre que quieres, y te devuelve la imagen terminada. Una imagen a 1K o 2K cuesta 8 créditos, y a 4K cuesta 16.
Limpio no quiere decir recargado. Quiere decir fondo blanco o neutro, luz uniforme sin sombras duras, el producto centrado y ocupando casi todo el cuadro, y sin texto ni logotipos incrustados. Eso pides y eso recibes.
Tu foto de referencia se usa en memoria y no se guarda en ningún momento. El archivo final queda en un enlace privado durante siete días y luego se borra, así que lo descargas y lo subes a tu ficha.
Un catálogo coherente en cientos de referencias
La ventaja real no está en una imagen suelta, sino en que las trescientas se vean igual. Cuando el fondo, la luz y el encuadre se repiten en toda la tienda, el cliente percibe una marca y no un cajón de productos sueltos.
Con un agente esto es sencillo: escribes las instrucciones una vez y cambias solo la línea del producto en cada referencia. El fondo blanco, la sombra suave y el encuadre cuadrado se quedan fijos, así que cada nueva alta entra con el mismo aspecto que las anteriores.
Si un mercado te pide un formato distinto, por ejemplo cuadrado para MercadoLibre y con más margen para tu tienda propia, pides las dos versiones desde la misma imagen sin volver a empezar.
Del still a un vídeo corto
Un vídeo breve en la ficha o en un anuncio suele retener más que una foto fija. Cuando ya tienes una imagen que te gusta, la puedes animar pasando su identificador, y el vídeo arranca desde esa misma imagen, así que el producto se ve igual que en el still.
Los modelos de vídeo son Kling 3 y una versión más rápida, Kling 3 Turbo. Un clip de cinco segundos cuesta 35 créditos, suficiente para un giro lento, un acercamiento suave o un barrido de luz sobre el producto.
El mismo saldo de créditos sirve para imagen y para vídeo, así que no llevas dos cuentas ni dos presupuestos.
Cuánto cuesta y qué pasa con tus archivos
Figgshield cobra a precio de coste. El precio lo ponen los modelos y no se añade ningún margen encima. Lo único que gana el servicio son los créditos que la gente compra y no llega a gastar, así que no hay interés en inflar el precio de cada generación.
Empiezas con una prueba Pro de 5 dólares y siete días que incluye 150 créditos. No hay plan gratuito. Si cancelas antes del día siete no pagas nada más. A 8 créditos por imagen, esa prueba te llega para rehacer la ficha de un catálogo pequeño y ver si las imágenes limpias mueven tus números.
Puedes revisar cómo funcionan los créditos antes de lanzar un lote grande. Recuerda que cada archivo vive siete días en su enlace privado y luego desaparece.